- Ángela Sánchez Neiza - Silbato y Ritmo eran grandes amigos, se conocieron desde muy pequeños, aunque no recordaban con exactitud el momento exacto. Vivían en una casa llena de animalitos como ellos, y los dueños de aquella casa se encargaban de buscar un hogar para cada uno de sus inquilinos. Una mañana una niña… Sigue leyendo “La Jaula de la incertidumbre”

