– Ángela Sánchez Neiza –
Sales de tu cama, miras al espejo para confirmar que eres tú, te duchas, picas algo sin prestar atención a lo que comes, tus pensamientos se vuelcan en como ira el día, una oportunidad más o una oportunidad menos.
Buscas señales intentando descifrarte y descifrar todo lo que te rodea. En las fantasías que pasean por tu mente, permites mostrarte como realmente eres, te sientes más tú que nunca, los otros te etiquetan, te aplauden, te critican, se avergüenzan, te animan, te desaniman. Sin embargo, qué más da, si todos por fin te ven, parece que han dejado de ignorarte, te sientes bien contigo mismo a pesar de todo, porque te has dado cuenta de que ¡existes!
De repente abres tus ojos y lejos de las fantasías solo puedes sentir vacío, todo va tan de prisa, te vas perdiendo cada vez más, no sabes quién eres, si existes o no, ya tiene poca importancia, te ignoras tú y te ignoran los demás.
Por eso sueles y decides esconderte y minimizarte para intentar no llamar la atención y pasar desapercibido. Es así como acumulas una y otra vez, hasta que un día, el más inesperado, sin preverlo, explotas como un tsunami que se va llevando todo lo que se encuentra por el camino.
De repente, tus fantasías se hacen realidad en gran parte, porque absolutamente todos se dan cuenta de tu existencia, se asombran, susurran, se compadecen, se llenan la boca porque por fin tú eres el protagonista. Pero tú no te reconoces del todo, la única pregunta que permanece fija en medio de tanto caos es ¿para qué he tenido que convertirme en este tsunami, y como he llegado a este punto?
En tus fantasías dejar de ser invisible era tu mayor anhelo, en la realidad se manifestaba como el más grande los miedos. Cuando encuentras un poco de silencio en las noches de insomnio, reflexionas sobre las huellas que vas dejando y te preguntas ¿Por qué cuando creo que me doy amor y doy amor en estado puro soy invisible? En cambio, ¿Cuándo aflora de mi ser todo aquello que no tiene que ver con el amor, pero hace parte de mí me vuelvo inmensamente visible?
La relación con uno mismo es la más importante y valiosa, todo aquel que nos ama de verdad es el reflejo del amor que se tiene a sí mismo. Por eso confiar y seguir la intuición tal vez haga parte de la solución.

